“El Rugby es valorado como un deporte para hombres y
mujeres, niños y niñas. Contribuye al trabajo en equipo, la
comprensión, cooperación y respeto de los compañeros
deportistas. Sus principios básicos son los de siempre: el
placer de participar, el coraje y la destreza que el rugby
demanda, el amor por un deporte de equipo que
enriquece la vida de todos los involucrados y las
amistades para toda la vida forjadas a través de un interés
compartido en el juego.
Es por causa y no a pesar de las intensas características
físicas y atléticas del Rugby que esa gran camaradería
existe antes y después de los partidos”.
Del Documento del Juego del IRB – Conclusión
Esta declaración resume el espíritu del Rugby que ya es
practicado por más de tres millones de personas en más
de cien países. En momentos en que la popularidad del
rugby está en su record histórico, bien vale recordarnos a
nosotros mismos la naturaleza física del juego y el papel
que todos debemos cumplir en la preparación para la
práctica y el sostenimiento de las leyes.
“El Rugby es un deporte que implica contacto físico.
Cualquier deporte que implique contacto físico tiene
peligros implícitos. Es muy importante que los jugadores
jueguen el partido de acuerdo a las Leyes del Juego y
estén atentos a su propia seguridad y a la de los otros.
Es responsabilidad de aquellos que entrenan o enseñan el
juego asegurar que los jugadores estén preparados de un
modo que garantice el cumplimiento de las Leyes del
Juego y de acuerdo a prácticas seguras.
Es tarea del referee aplicar imparcialmente en cada partido
todas las Leyes del Juego... Es tarea de las Uniones
asegurar que el Juego en cada nivel sea conducido de
acuerdo a un comportamiento deportivo y disciplinado.
Este principio no puede ser sostenido exclusivamente por
el referee, y su cumplimiento también depende de las
Uniones, cuerpos afiliados y clubes”.
De las Leyes del Juego del IRB – Prólogo
El programa Rugby Ready del IRB sigue las huellas de las
exitosas iniciativas Rugby Smart y Smart Rugby de Nueva
Zelanda y Australia respectivamente. Este programa no
tiene la intención de reemplazar esas iniciativas sino de
proporcionar un recurso global para las partes interesadas
de todo el mundo. Las estrategias y políticas de
implementación dependerán de las decisiones individuales
de las Uniones.
Toda persona involucrada en la organización y la práctica
del Rugby tiene una tarea de cuidado en relación con los
jugadores. El programa Rugby Ready del IRB tiene la
intención de elevar la conciencia de las buenas prácticas
y de ayudar a las partes interesadas a administrar los
riesgos inherentes de un deporte de contacto poniendo en
práctica las adecuadas salvaguardas.